COMPONENTE E, PARCIAL # 2:
Reseña personal sobre mi experiencia con las herramientas
utilizadas en la clase de pensamiento sistémico:
Cuando escuchamos dos palabras
como ‘pensamiento sistémico’, podemos pensar en un primer momento que se trata
sencillamente de una manera de pensar o de ver las cosas de forma sistémica tal
y como su nombre lo indica. Sin embargo, cuando profundizamos más en el
concepto, a tal punto de estudiarlo a través de una asignatura, nos encontramos
con que el pensamiento sistémico se puede realizar a través de una gran
cantidad de herramientas gráficas, que nos resultan de gran utilidad para
plasmar las relaciones dentro de un sistema o para plasmar el pensamiento como
tal. En la siguiente reseña se describirá el proceso en la clase de pensamiento
sistémico, relacionándolo con las experiencias vividas con cada una de las
herramientas estudiadas y utilizadas a lo largo del semestre.
El pensamiento sistémico, como se
dijo anteriormente, a través de sus herramientas, constituye un elemento
fundamental para establecer relaciones o conexiones entre los elementos de un
sistema o una situación que se desee analizar. De aquí el gran potencial que
posee como método de análisis para la comprensión de un problema y la
generación de su respectiva solución. Por estos motivos fundamentalmente, el
mensaje que nos deja el pensamiento sistémico es básicamente que cualquier
situación, contexto o sistema puede ser analizado a través de sus ojos, dado
que siempre será posible establecer relaciones entre los elementos que los
componen, en múltiples formas y direcciones. Esto nos permitirá entender mejor
cómo funcionan y como nuestras decisiones y los cambios que se implementen los
afectarán, ya sea positiva o negativamente.
Es interesante también entender
cómo el pensamiento sistémico se puede llevar a cabo en diferentes direcciones,
niveles y situaciones. Esto se hace posible precisamente a través de las
herramientas, cada una de las cuales nos va permitir, de una manera distinta,
movernos a través del pensamiento, orientándolo y direccionándolo hacia donde
se desee. Por esta razón, resulta indispensable identificar qué tipo de
análisis queremos hacer, en qué nivel de profundidad y con qué propósito, para
así seleccionar la herramienta más adecuada para tal situación, que nos
produzca el mejor análisis y los mejores resultados conforme a lo que deseamos
entender, cambiar y si se quiere, mejorar.
La primera de las herramientas y
tal vez la más utilizada en el pensamiento sistémico, son los llamados
infográficos o infografos, que no se deben confundir con los mapas mentales o
conceptuales. Los infográficos son en términos generales, esquemas gráficos en
forma de dendritas que se van multiplicando a medida que nos alejamos de un
nodo central. La idea o propósito básico es mostrar los elementos que se
relacionan con un concepto o elemento central, y a su vez como estos elementos
se encuentran relacionados con otros, formando así diferentes niveles de relaciones,
viajando de las más generales a las más específicas, si se observa del centro
hacia afuera.
No es gratuito el hecho de que
los infográficos hayan sido la herramienta más utilizada este semestre en el
curso de pensamiento sistémico. Aunque en un principio resultaba difícil construirlos
y lograr identificar cuáles elementos se relacionaban con cuales, al igual que
parecían no tener ningún sentido ni utilidad alguna, con el paso de las semanas
y la constante práctica, empezamos a realizarlos de manera mucho más eficiente
y empezamos a tener una idea más clara de su importancia. En este momento puedo
decir que los infográficos son herramientas muy útiles en el pensamiento
sistémico, cuando se trata de identificar las relaciones en un sistema, con
alto nivel de detalle, y asimismo cuando se trata de identificar qué elementos
específicos son capaces de generar un efecto o están relacionados directa o
indirectamente con un elemento central.
La segunda herramienta utilizada
durante el semestre fue el zoom o zooming, representado en diversas ocasiones
en esquemas tridimensionales. Como su nombre lo indica, estos esquemas gráficos
pretenden representar la acción de zoom in o zoom out ejecutada por una cámara,
para el enfoque de diferentes elementos que son visibles a su vez en diferentes
niveles. De esta forma si se desea identificar elementos cada vez más
específicos, se debería realizar un zoom in o acercamiento hacia el interior
del sistema. En el caso contrario, si se quiere observar elementos cada vez más
generales partiendo de un punto específico, se debería realizar un zoom out o
alejamiento hacia el exterior del sistema.
Cuando se planteó la construcción
de estos zoom a través de estructuras tridimensionales, debido a la dificultad
de representar la acción de un zoom en dos dimensiones, causó cierta
preocupación e incertidumbre el hecho de que en esta ocasión había que recurrir
a la creatividad. Sin embargo, al observar los resultados de los primeros
trabajos, fue interesante cómo habían surgido representaciones tan creativas y
cuan útil eran éstas para mostrar los diferentes niveles de zoom. En
conclusión, el zoom es una herramienta fundamental del pensamiento sistémico,
no sólo porque visualmente es más interesante para ser explicada, sino porque
ayuda a establecer relaciones entre elementos que se encuentran en diferentes
niveles de detalle, para así entender cómo elementos específicos son causa de
otros más generales y viceversa.
Como tercera herramienta del
pensamiento sistémico, se nos presentaron los arquetipos, situaciones de
nuestra vida cotidiana representadas a través de diagramas circulares. Estos
diagramas circulares reciben el nombre de ciclos reforzadores y ciclos
compensadores. Los primeros ilustran cómo para lograr un objetivo principal se
deben ir llevando a cabo por etapas, una serie de procesos o actividades que se
vayan reforzando y lleguen al objetivo inicial de nuevo. Los segundos a su vez
muestran un objetivo inicial, pero a diferencia de los reforzadores, muestran
secundariamente la situación actual y un objetivo secundario que se desprende
de ésta, con el fin de compensar el ciclo para que se siga reforzando y llegue
nuevamente al objetivo final.
Entre los arquetipos estudiados
se encontraban las soluciones contraproducentes, los límites de crecimiento, el
desplazamiento de carga, los adversarios accidentales, y la tragedia de terreno
común. Inicialmente, resultó bastante complicado entender cómo estos arquetipos
podían ser representados por ciclos reforzadores y compensadores, pero una vez
más la práctica y el estudio de casos permitió que fuéramos comprendiendo cada
vez mejor cómo identificar los arquetipos en diferentes situaciones y asimismo
cómo representarlos. Finalmente percibí que la gran importancia que tiene el
estudio de los arquetipos en el pensamiento sistémico, radica en que siendo éstas,
situaciones negativas muy comunes en nuestra vida cotidiana, a través de los
mismos ciclos que los representan, podemos generar las transformaciones para
convertirlos en situaciones positivas y generadoras de beneficio.
Como última herramienta
presentada en el curso de pensamiento sistémico se encuentra el catwoe, una
herramienta gráfica circular que ilustra el pensamiento de cada uno de los
individuos de un grupo específico dentro de un sistema, frente a una situación
particular. Los grupos que principalmente se analizan en el catwoe son los
actores, los owners o personas capacitadas para tomar decisiones, los clientes
y finalmente el entorno. Cuando se ha planteado el pensamiento de cada uno de
los individuos por grupo, se procede a plasmar el pensamiento conjunto de éste
y se arma otro catwoe denominado W1 con los pensamientos conjuntos de cada
grupo. En una etapa final, es posible construir un W2, donde se plantee un
pensamiento ideal para cada uno de los grupos, con la finalidad de obtener el
mayor beneficio para todos y para el sistema en general.
Desde su explicación en clase, la
herramienta me pareció muy interesante y útil. Sin embargo, aunque parecía
sencilla, ya en la práctica resultaba algo complejo extraer el pensamiento de
cada individuo frente a la situación particular, pero finalmente se lograba
construir un diagrama interesante con los pensamientos conjuntos de cada grupo.
Cuando comprendí el significado de esta herramienta, me pareció de gran
importancia, teniendo en cuenta que conocer el pensamiento tanto de los
individuos como el de los grupos a los que pertenecen dentro de un sistema, nos
permite saber dónde puede estar el foco de un problema, y cómo cambiando la
percepción de ese individuo o de ese grupo se puede lograr maximizar el
beneficio del sistema completo.
En un principio no comprendía
como una clase de pensamiento sistémico podía vincularse con un videojuego de
estrategia como ‘Rise of Nations’ y aún menos claro tenía la relación que podía
existir con los infográficos, siendo la primera herramienta que estábamos
estudiando. Cuando en los primeros talleres de la clase práctica se asignó la consigna
de vincular a las partidas jugadas las herramientas vistas en clase, resultó
realmente complejo trasladar las estrategias utilizadas a un esquema gráfico.
La razón principal de este hecho es, que en un principio parecía que las
partidas fluían automáticamente y no se pensaba en una estrategia bien
definida.
Sin embargo, a medida que fui
adquiriendo habilidad en el juego, podía apreciar cómo estaba llevando a cabo
una estrategia en mi mente y este hecho posibilitó que en los siguientes
talleres pudiera relacionar la partida con las herramientas de una manera más
sencilla. En este proceso mental, intentaba recordar qué variables había
tratado de controlar para poder ganar la partida, y buscando una relación entre
ellas lograba construir los infográficos, zooming y demás. En este punto se
hizo mucho más clara la idea de cómo el videojuego se complementaba con la
clase teórica y cómo con el pensamiento sistémico a través de sus herramientas,
se podía hacer un análisis interesante inclusive en un escenario tan poco común
como un juego de estrategia.
En término generales, la clase de
pensamiento sistémico resultó ser un proceso muy interesante desde mi punto de
vista en tanto que pude darme cuenta de que tenía una idea muy lejana y superficial
de lo que este concepto abarcaba. A través del estudio de las diferentes
herramientas comprendí cuan útil es el pensamiento sistémico para el análisis
de sistemas y situaciones de la vida cotidiana y cómo es posible jugar con el
pensamiento, llevándolo a diferentes direcciones y niveles de detalle. También
considero importante destacar, que logre comprender que el pensamiento
sistémico no es un concepto estricto ni rígido, sino que por el contrario es un
proceso que puede hacerse de diversas maneras debido a la infinidad de
relaciones que es posible establecer entre los elementos que componen un
sistema.
Para finalizar, queda claro que
el aprendizaje de las herramientas para la clase de pensamiento sistémico no
fue sencillo, aunque los resultados finales fueron satisfactorios. Este proceso
requirió en un principio de que cada uno saliera de su zona cómoda de
pensamiento, donde todo es estricto y lineal, para pasar a un pensamiento mucho
más abierto y flexible que permitiera realizar conexiones más interesantes y
menos obvias. Cuando logramos llegar a este punto, adquirimos habilidad para
elaborar las diferentes herramientas gráficas y finalmente empezamos a entender
los grandes alcances que tiene el pensamiento sistémico cuando se trata de
analizar diferentes y situaciones que se nos presentan en la vida cotidiana y
laboral, y cómo tomar el máximo provecho de ellas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario